Este año un grupo de contratistas sojeros venden campo o liquidan maquinarias para pagarle a las mutuales o a los bancos y sobrevivir. No son muchos, son casi los primeros, pero es interesante el cierre del ciclo. Empezó hace como una década con la gente Que-De-Verdad-Había-Entendido-La-Nueva-Agrcultura basada en la siembra directa y ahora se va cerrando. Al principio los que habían captado la nueva tecnología arrendaban campos a granel, compraban sólo ciertos equipos móviles como tractores o fumigadores - los mas audaces ni eso: subcontrataban todo - y hacian cosechas con grandes márgenes. Luego el Gobierno descubrió que podía ser socio de eso y les aplicó grandes retenciones. Luego los dueños de los campos descubrieron que podían ser socios de eso y les aumentaron el alquiler. Entonces se fueron a zonas marginales, a alquilar campos talados en Santiago del Estero o Catamarca o el norte de Entre Ríos para descubrir que, unos años después, los dueños de esos campos también descubrieron que podían aumentar los alquileres.
Como en un gigantesco ejercicio de Simplex - esa aritmética de la Optimización - cada jugador descubría cual era el precio máximo que podía poner a su elemento del juego y pujaba por alcanzarlo. Mucha gente fue aprendiendo a repetir la receta y el bien escaso ya no fue el agricultor moderno sino la Tierra o el Dinero, como siempre había sido.
Al fin aquellos que tenían acceso a financiación barata - los consolidados, los pool de siembra - pudieron comprar todos los componentes a menor costo y ganar y los que tomaban creditos desaprensivamente - acostumbrados, como en los primero años de Grandes Margenes de Ganancia, a que siempre podrían pagarlos - fueron hundidos por los intereses y las deudas.
La Ventaja Tecnológica, en fin, al principio favorece a quien la opera y luego se derrama sobre todos los componentes del negocio, incluyendo los absolutamente ajenos a la tecnología. Siempre es así.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
martes, 6 de noviembre de 2012
..y un siglo de retórica industrialista se precipita al piso
Va aún más allá: piensa que es un error tratar de agregar valor a la materia prima, ya que éstas y los productos procesados no están conectados.
"Es más fácil adaptar las materias primas al conocimiento que al revés. Así, Corea fabrica baterías a partir de litio que compra a Chile, no porque había que agregar valor al litio sino porque éste podía servir para las baterías que desarrolló. No tiene nada que ver con el valor del litio per se. Los países que elaboran productos de mayor conocimiento no se limitan a las materias primas que tienen disponibles por su geografía, porque existe un comercio internacional mucho más fluido para todas las materias que para el conocimiento productivo".
"Es más fácil adaptar las materias primas al conocimiento que al revés. Así, Corea fabrica baterías a partir de litio que compra a Chile, no porque había que agregar valor al litio sino porque éste podía servir para las baterías que desarrolló. No tiene nada que ver con el valor del litio per se. Los países que elaboran productos de mayor conocimiento no se limitan a las materias primas que tienen disponibles por su geografía, porque existe un comercio internacional mucho más fluido para todas las materias que para el conocimiento productivo".
lunes, 29 de octubre de 2012
Un chamamé porno o la opinión sobre la opinión de Micaela Sigampa
Micaela Sigampa Tejedor, diaguita, abaucán, descendientes de andinos kakánparlates, seguro opinará que la sexualidad es algo administrable. Digo y opino ello basado en Martín Caparros, periodista, escritor, ex-progresista, inventor del término "cacerolos", que en su libro El Interior cuando llega a Tucumán va a un hospital público y habla con los médicos sobre la natalidad del pobrerío y uno de ellos o de ellas le dice, en realidad le teoriza, que la gente que viene de montaña arriba tiene pocos hijos, una pobreza administrada, evidentes técnicas de control de natalidad no explicitados pero heredados entre sus mujeres, organización, la "típica comuna andina" en tanto la gente del llano, de los montes, los selváticos, los guaycurúes, tienen un hijo tras otro y los van llevando o dejando por ahí, la Ley de la Selva, máxima procreación y que sobrevivan los que puedan, todo eso.
No es, claro, lo que dicen esas mujeres, es lo que dice un profesional médico en la primera línea de defensa estatal para intentar contenerlas.
Valga reconocerle a Caparrós al menos la capacidad de disntiguir entre "la negrada", que no es todo igual ni mucho menos, ni lo fue hace siglos y culturas atrás, esa melange paraguayo-bolita-santiagueña con que se confunde al conurbánico morocho peruca clientelar moderno.
viernes, 26 de octubre de 2012
Psicoanálisis y pornstars
La Revolución de Froi (Freud) consistió, básicamente, en reconocer una pulsión sexual en los actos del Hombre. De ser una cuestión reservada a 5 minutos por semana, mas o menos, y para cumplir con el bíbilico mandato del creced y multiplicaos, pasa a ser el Motor de los Actos Humanos. El tipo, lo que quiere, es fornicar o el fornique lo obsesiona. La mina lo que tiene es "envidia del pene". El pene está en todas partes, desde baguettes pan, cigarros cubanos y zepelines. Los tiranos acumulan misiles y cohetes para superar su complejo de pene pequeño y así ponen al mundo al borde de las guerras (un tratado de Mecánica de Fluídos explicaría porqué el aparato masculino para copular tiene semejanzas con los proyectiles balísticos, pero eso sería derivarnos demasiado).
Alguna que otra sospecha hubo, como cuando Margaret Maud se fue a Samoa a vivir con los polinesios, que eran mucho más liberales que los victorianos occidentales de entonces y sin embargo concluye en alguna parte de su libro que la gente adecua su sexualidad a la aceptación del entorno. Pero pasó desapercibida.
Ahora, al fin, píldora después y Cicciolina mediante, habiéndose consagrado la liberalidad en todas sus formas, ganándo las pornstar bancas en el Congreso y casándose los Presidentes de Francia con minas que declaran su predilección por la poligamia, sex drugs and rock and roll, Woodstock y El Bolsón, ahora al fin resulta que el tipo se acovacha, vacila, se distancia. No sabe qué hacer con tanta libertad. El tipo se charla a la mina por Internet y en una de esas no se ven nunca. O se ven pero la elemental sexualidad en un cuarto de hotel no condice con la epistolar pasión y el apasionado cybersexo. La Industria se llena los bolsillos vendiéndole al tipo y a la mina un montón de apéndices, adminículos, estáticos o vibratorios o lubricantes u oloríferos o astringentes o reductores o expansores, con más un montón de imágenes y susurros enlatados, y todo eso cuando se suponía que cuando llegara la Liberación el tipo saldría corriendo de la mano de la vecina de al lado para hacer el amor en las plazas sin importales si estaban gordos, flojos o eran lindos o feos.
Y no , resulta que el tipo va a hacer el amor en las plazas si le garantizan que eso es piola y está de moda, que si no le da verguenza. El tipo espera a ver que lo dan en televisión antes de hacerlo. A la mina no le importa tanto que le saquen una foto clandestina entrando con el amante al Motel como que se la saquen despeinada y sin maquillaje. Tanto hablar de la Libertad cuando resulta que todos querían graduar y adecuar su personal libertad a la aceptación del Otro. Como había dicho Margaret.
Vendrá un nuevo Froi, y estará vestido de pies a cabeza.
Alguna que otra sospecha hubo, como cuando Margaret Maud se fue a Samoa a vivir con los polinesios, que eran mucho más liberales que los victorianos occidentales de entonces y sin embargo concluye en alguna parte de su libro que la gente adecua su sexualidad a la aceptación del entorno. Pero pasó desapercibida.
Ahora, al fin, píldora después y Cicciolina mediante, habiéndose consagrado la liberalidad en todas sus formas, ganándo las pornstar bancas en el Congreso y casándose los Presidentes de Francia con minas que declaran su predilección por la poligamia, sex drugs and rock and roll, Woodstock y El Bolsón, ahora al fin resulta que el tipo se acovacha, vacila, se distancia. No sabe qué hacer con tanta libertad. El tipo se charla a la mina por Internet y en una de esas no se ven nunca. O se ven pero la elemental sexualidad en un cuarto de hotel no condice con la epistolar pasión y el apasionado cybersexo. La Industria se llena los bolsillos vendiéndole al tipo y a la mina un montón de apéndices, adminículos, estáticos o vibratorios o lubricantes u oloríferos o astringentes o reductores o expansores, con más un montón de imágenes y susurros enlatados, y todo eso cuando se suponía que cuando llegara la Liberación el tipo saldría corriendo de la mano de la vecina de al lado para hacer el amor en las plazas sin importales si estaban gordos, flojos o eran lindos o feos.
Y no , resulta que el tipo va a hacer el amor en las plazas si le garantizan que eso es piola y está de moda, que si no le da verguenza. El tipo espera a ver que lo dan en televisión antes de hacerlo. A la mina no le importa tanto que le saquen una foto clandestina entrando con el amante al Motel como que se la saquen despeinada y sin maquillaje. Tanto hablar de la Libertad cuando resulta que todos querían graduar y adecuar su personal libertad a la aceptación del Otro. Como había dicho Margaret.
Vendrá un nuevo Froi, y estará vestido de pies a cabeza.
domingo, 21 de octubre de 2012
Szilard y el demonio maxwellinao
Maxwell, un rato en que andaba distraído de sus ecuaciones electromagnéticas, se puso a pensar en la Entropía y se imaginó que si un demonio minúsculo administraba una compuerta que comunicase dos cámaras de gas y la abría cuando veía venir una molécula rauda hacia la derecha pero no hacia la izquierda pues entonces conseguiria lo contrario a la Entropía a pura inteligencia. Que la cosa se concentre en vez de difundirse, crear orden, aumentar un potencial en vez de verlo aplanarse. Calentar un lado y enfriar el otro a partir de algo tibio.
Así quedó hasta que décadas despues Szilard se ocupó de imaginarse otro ingenio que demostraba, en resumidas cuentas, que para medir la posición y velocidad de las moléculas uno debía gastar, como mínimo, la misma energía que iba a ganar el demonio de la compuerta dejándolas pasar o cerrándoles el paso selectivamente.
Así quedó salva la Segunda Ley - siempre vencedora - Y esta fue, mas o menos, la gran conexión entre la idea de la Energía y la Información.
Y ahora todo esto se aplica mucho en termodinámica computacional, computación cuántica, etc...
Así quedó hasta que décadas despues Szilard se ocupó de imaginarse otro ingenio que demostraba, en resumidas cuentas, que para medir la posición y velocidad de las moléculas uno debía gastar, como mínimo, la misma energía que iba a ganar el demonio de la compuerta dejándolas pasar o cerrándoles el paso selectivamente.
Así quedó salva la Segunda Ley - siempre vencedora - Y esta fue, mas o menos, la gran conexión entre la idea de la Energía y la Información.
Y ahora todo esto se aplica mucho en termodinámica computacional, computación cuántica, etc...
Esta es la idea clave para definir una partícula mínima de Información, un bit, que ahora viene muy definido por una ecuación de Landauer, muy termodínámica ella.
Pero todavía nos falta enumerar lo que es Información como resultado, como acumulación. Algunos la equivalen a una neguentropía, una cosa que acumula el Universo en ciertas regiones privilegiadas mientras gran parte de él tiende al desorden. El precio de que un Newton entienda un sol es que se crearen muchos soles, estallen formando átomos pesados, se crearen más soles, acumulasen planetas rocosos formados con los átmos pesados de la muerte de los primeros soles en su entorno, acumulasen agua, formasen vida, civilización y al fin aparezca un Newton con un cerebro que puede mirar al Sol y explicar algo.
Una enzima acumuló el conocimiento de que vale la pena tomar la molécula A y la B, prestarles energía y disparar una reacción que sin la enzima no hubiera empezado nunca.
Un herbívoro acumuló el conocimiento de que puede apoderarse de los nutrientes de la lechuga sin la paciente fotosíntesis con sólo mascar sus hojas y un carnívoro que puede apoderarse de proteínas ya construídas almorzándose al comedor de lechugas.
La información es un gatillo, como un guijarro en la punta de la pirámide energética que con muy poco puede desencadenar mucho. Cuando está en la base vale lo que Szilard dice que vale, pero nadie sabe cuánto pude valer en la cima.
Un par de senos grandes se supone que suponen sanidad, fortaleza, buena capacidad para alimentar la cria - todas cosas que los biólogos victorianos imaginaron detras del concepto de belleza y de deseo, tan irracionales ambos y tan poco victorianos, pero que quedan excusados si son útiles a la Selección Natural.
Entonces pues unos miles de pixeles coloreados recordando la forma de par de senos prominente en una pantalla dispararán descargas químicas en los torrentes sanguineos de los varones que los miren y de allí toda otra cadena de acciones como señores casados que despiertan a la señora que duerme a su lado o señores solteros que deciden invitar a cenar a la señorita más cercana de todo lo cual puede derivar más incidentes como famiias que se formen o nacimientos de Santos o de Tiranos y todo por un puñado de bits que supieron estar donde debían para que la Información rinda mucho.
martes, 16 de octubre de 2012
El Teorema de Bayes y la Quiniela Salvadora
En los ingenios azucareros - y en todas las industrias que procesan 24 horas diarias, 7 días a la semana - hay tres turnos de trabajo de 8 horas cada uno con una guardia de gente que lo cubre y hay media guardia más - la "guardia relevante" - formada por veteranos que saben ocupar al menos dos puestos de trabajo y que sustituyen al menos a cada obrero de los tres turnos una vez a la semana para que tomen su día de descanso.
El "Negro" Amarilla - que se apellidaba así y era de piel bien morena con lo cual conseguía denominarse como dos colores - vino a verme y me dijo:
- Ingeniero Ulschmidt, es imprescindible que yo esté siempre en la guardia relevante.
En los turnos el obrero ejecuta una rutina que rara vez no deja paso al tedio que deja paso a la fantasía que impulsa a vicios como el juego.
El obrero manual argentino, normalmente, es víctima del juego de quiniela, un juego de apuestas muy pequeñas que pagan premios muy altos pero tienen una probabilidad de ganar muy pero muy baja.
Desde luego, durante la inocente y prohibida ronda de mate que el Ingeniero Ulschmidt tolera para que su personal le sea deudor de un gran favor que a él nada le cuesta otorgar el profesional pontifica:
- Todos los juegos son para la banca. "De enero a enero, la ganancia es para el banquero". - ya acto seguido desarrolla alguna explicación para demostrar, en fin, que la Apuesta siempre es mayor al Premio por la Probabilidad de Ganarlo.
Su tertulia cabecea, y hasta acepta, pero por eso no dejan de apostar sus pesitos semanales.
Y ello parece contradictorio hasta que introducimos a Bayes y pensamos que aplicadas al caso:
las probabilidades puras son: A Probabilidad de que un pobre se haga rico B Probabilidad de ganar a la Quiniela y las probabilidades condicionadas son A/B prbabiidad de que un pobre se haga rico ganando a la quiniela y B/A probabilidad de ganar la Quiniela si se es un pobre que se volvió rico.
Ahora bien, está claro que si uno es un pobre que se volvió rico sus probabilidades de ganar a la Quiniela son iguales que las de cualquier otro. O sea, P(B) = P (B/A)
Y, por algebraica igualdad, entonces la probabilidad de que un pobre se haga rico ganando a la Quiniela será igual a la Probabilidad de que un pobre se haga rico por cualquier medio.
Por lo cual se puede jugar nomás, sabiendo que por lo menos no se estan arruinando las posibilidades que uno tiene en la vida.
Eso no era, claro, lo que hacía el Negro Amarilla, que en realidad era levantador de apuestas y necesitaba estar en la Guardia Relevante para tomar contacto con todo el personal de la fábrica al menos una vez a la semana y tomarle la apuesta. Agradecido por la buena marcha de su negocio hacía un asado durante la última guardia nocturna de cada semana, sin hacer humo ni quemar nada, pura carne asada sobre la tubería de vapor seco de ocho atmósferas y convidaba a su jefe. Bocato di cardinali.
El "Negro" Amarilla - que se apellidaba así y era de piel bien morena con lo cual conseguía denominarse como dos colores - vino a verme y me dijo:
- Ingeniero Ulschmidt, es imprescindible que yo esté siempre en la guardia relevante.
En los turnos el obrero ejecuta una rutina que rara vez no deja paso al tedio que deja paso a la fantasía que impulsa a vicios como el juego.
El obrero manual argentino, normalmente, es víctima del juego de quiniela, un juego de apuestas muy pequeñas que pagan premios muy altos pero tienen una probabilidad de ganar muy pero muy baja.
Desde luego, durante la inocente y prohibida ronda de mate que el Ingeniero Ulschmidt tolera para que su personal le sea deudor de un gran favor que a él nada le cuesta otorgar el profesional pontifica:
- Todos los juegos son para la banca. "De enero a enero, la ganancia es para el banquero". - ya acto seguido desarrolla alguna explicación para demostrar, en fin, que la Apuesta siempre es mayor al Premio por la Probabilidad de Ganarlo.
Su tertulia cabecea, y hasta acepta, pero por eso no dejan de apostar sus pesitos semanales.
Y ello parece contradictorio hasta que introducimos a Bayes y pensamos que aplicadas al caso:
las probabilidades puras son: A Probabilidad de que un pobre se haga rico B Probabilidad de ganar a la Quiniela y las probabilidades condicionadas son A/B prbabiidad de que un pobre se haga rico ganando a la quiniela y B/A probabilidad de ganar la Quiniela si se es un pobre que se volvió rico.
Ahora bien, está claro que si uno es un pobre que se volvió rico sus probabilidades de ganar a la Quiniela son iguales que las de cualquier otro. O sea, P(B) = P (B/A)
Y, por algebraica igualdad, entonces la probabilidad de que un pobre se haga rico ganando a la Quiniela será igual a la Probabilidad de que un pobre se haga rico por cualquier medio.
Por lo cual se puede jugar nomás, sabiendo que por lo menos no se estan arruinando las posibilidades que uno tiene en la vida.
Eso no era, claro, lo que hacía el Negro Amarilla, que en realidad era levantador de apuestas y necesitaba estar en la Guardia Relevante para tomar contacto con todo el personal de la fábrica al menos una vez a la semana y tomarle la apuesta. Agradecido por la buena marcha de su negocio hacía un asado durante la última guardia nocturna de cada semana, sin hacer humo ni quemar nada, pura carne asada sobre la tubería de vapor seco de ocho atmósferas y convidaba a su jefe. Bocato di cardinali.
domingo, 14 de octubre de 2012
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